martes 13 de enero de 2009

Cambio y corto

Daré unas señales cortas, cambio. El tiempo apremia por estos lares, cambio.

Estoy oyendo Nino Bravo de fondo en un ciber de Perú. Ayer subí bajé no sé cuántas veces el Macchu Pichu y luego dormí durante quince horas. Soñé con que subía el Macchu Pichu después de haberlo subido. Cambio.

Después del submundo boliviano y sus encantos y sus anécdotas y sus personas y sus demás cosas, llegué al Perú. Un país maravilloso y maravillosamente caro. La diferencia entre Bolivia y Perú (o principal diferencia) es que Perú tiene unas ciudades incas de cojones. Bolivia no tiene ni cojones en las ciudades y se nota que es el país más pobre de América Latina. Evo, Evo, Evo. Cambio.

Esta noche me dirijo hacia Arequipa, para ver el Cañón del Colca. De momento he conocido personas que sólo hablan de alucinantes visiones. Yo quisiera ver un cóndor, porque sé que desde allá arriba solo puede haber visiones alucinantes. Cambio.

Mascar hoja de coca tiene truco. Uno tiene que quitar el nervio del centro de la hoja, retirar la carne de la hoja y aposentarla en uno de los carrillos. No se mastica al principio, sino cuando se han agregado un número suficiente de hojas y se forma una especie de pelota. Ellos lo llaman picho. Allá arriba solo masqué y comí una barra de cereales. Parecía que mi cachete había recibido un golpe de porra. Cambio.

La Supernova sigue gestándose, como un mamut, grande y de paso poderoso, hasta alcanzar con la rapidez de los días su extinción. Compré una libreta para escribir un diario de viaje, a mano. Y de momento no hay un renglón que no haya completado. El último día hasta ahora es el 20 y el tiempo sigue pasando implacable. Cambio.

En cuanto a los micro-objetivos, todos y cada uno se van cumpliendo. Hablo de micro-objetivos porque son las pequeñas cosas que motivan ir a un lado y otro. Sacar una foto de la hoja de coca con el Macchu Pichu al fondo, encontrar a un tatuador en Cusco que conocía hacía seis meses en Rio de Janeiro, apostar el mínimo en un casino de Montevideo (negro), recoger un poco de arena del desierto de Atacama o baila a lo Matt Harding en el salar de Uyuni son solo algunos de la lista. La lista recorre la última página del diario de bitácora. Cambio.

Cambio impresiones con ustedes, queridos amigos, cambiando de ciudad cuando me aburro, haciendo del cambio y corto una cuestión de vida o muerte. Se trata de no olvidarme ni un segundo de vosotros allá donde estéis.

Un abrazo. Cambio y corto.


6 comentarios:

macob dijo...

Yo también os echo de menos ramones, no sé qué diablos hago en los desiertos baiano y pernambucano. Queria ver y estoy viendo, pero tanto calor agota...
un dia os hago una entrada también...
Fernambuco, estoy pisando el estado q lleva tu nombre!! jaja
Cómo quería visitar machu pichu... tienes alguna foto por ahí?
un abrazo compañero, y apuéstalo todo al 16 negro, es una corazonada.

Peter Pánico dijo...

El primer pensamiento que tuve al subir al Wayna Pichu fue que el hombre es lo peor. Los quechuas eran demasiado para el mundo que existía.

En finis, ahora me piro de Cusco y tengo fotos de la ciudadela inca, pero no las he descargado. Creo que será a la vuelta, con una par de cervezas en la mano.

Ah, Marc, encontré a Jimi, el tatuador. Aún se acordaba de nosotros. Un poco locura, ya te contaré...

16 negro? Micro-objetivo completo ;)

Abrazos y no te chamusques

Peter Pánico dijo...

Jajajaja, esta entrada es del martes 13! Qué locura!!!!!

Kloti dijo...

Ferniiiiii!!!!Cuál es tu próximo destino con el que nos vas a poner los dientes largo?
Qué hacias buscando a un tatuador que habías conocido hace 6 meses??
Estás colgao.
Quiero fotos de todas y cada una de tus peripecias y en cuanto vuelvas te voy a acosar a preguntas para que me lo cuentes todo!
Me voy a la Biblio buuuaagg no estoy estudiando nada!!

Peter Pánico dijo...

Clarini! Pues mañana parto a ver cómo cojones vuelta el cóndor (uno de los micro-objetivos del viaje). Si lo consigo esbozaré una sonrisa. Si no, pues también, aunque no pondré la cruz al lado de la frase...

En fin, creo que dentro de tres dìas cruzo la frontera hacia Chile y sì, conocí a un tatuador que me llevo por lugares muy oscuros y tenebrosos... xD

Abrazos y besitos

macob dijo...

Cómo me hubiera gustado encontrarlo también fernis... imagino q aquello con la irlandesa acabó como el rosario de la aurora, fue así?
ya me cuentas sí! y quiero noticias también del 16 negro!
un abrazo!!